26 ago. 2010

Un burro hablando de orejas

Fidel Castro, el campeón mundial de la impunidad y la violación de derechos humanos, vetó la designación del ex Presidente Álvaro Uribe en una comisión de la ONU que investiga el ataque israelí a una flotilla humanitaria en la Franja de Gaza, Palestina. ¿Con qué autoridad moral lo hará el dictador cubano?

El 31 de mayo de 2010, en medio del conflicto entre Israel y Palestina, soldados israelíes atacaron en aguas internacionales del Mediterráneo la "Flota de la Libertad", un grupo de seis barcos que transporta a más de 750 personas y miles de toneladas con ayuda humanitaria para los palestinos de la Franja de Gaza, donde murieron al menos nueve personas. El gobierno israelí justificó débilmente el ataque, argumentando que miembros de la Flota de la Libertad trataron de emboscar a sus soldados.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, nombró a Álvaro Uribe como vicepresidente de la comisión encargada para investigar el reprochable hecho.

De inmediato y de manera extraña, el dictador cubano, Fidel Castro, alertó a la humanidad de la absurda decisión. Según Castro, cumpliendo órdenes superiores, la ONU incurrió en el disparate de nombrar a Álvaro Uribe, como vicepresidente de la comisión encargada de investigar el ataque israelí a la flotilla humanitaria. Agregó Fidel, que dicha decisión otorga total impunidad a Uribe, acusado por crímenes de guerra.

Parece raro que Castro, el campeón mundial de la impunidad, opine y sin ninguna vergüenza, sobre este tema. Nadie más que él es beneficiario de la falta de castigo. Si existiera el Premio Nobel de Impunidad, ya seguro Fidel se lo habría ganado varias veces.

Nadie ha castigado a Fidel Castro por negarles el derecho a los cubanos a elegir presidente democráticamente, permaneciendo sembrado en el poder por casi 50 años.

En Cuba solo hay un partido político, el de los Castro. Nadie ha castigado a Castro por haber fusilado a más de 44.000 cubanos opositores a su régimen. Nadie ha castigado al dictador, por retener y torturar a más de 400.000 activistas, que piensan diferente a él.

En las cárceles permanecen más de 2.000 presos políticos, que en estos días, luego de muchos años y de la presión internacional, vienen desterrándolos y enviándolos como refugiados a España. Nadie ha castigado a Fidel, por llevar a su pueblo al Tercer mundo, pues antes de la revolución (1959), Cuba estaba en el Primer mundo. Solo un testarudo como Castro puede mantener a un pueblo lleno de talentosos hombres y mujeres, bloqueados frente al desarrollo.

Nadie ha castigado a Castro por mantener a los cubanos encerrados, sin poder salir de su país, sin internet, sin noticias, sin poder criticar y sin medios de comunicación libres.

Será que Fidel tiene miedo de que la comisión nombrada para investigar el crimen de la "Flota de la Libertad", sea exitosa y la propongan para investigar los hechos similares, ocurridos en Cuba, hace casi 16 años, cuando en la madrugada del 13 de julio de 1994, al menos cuatro buques pertenecientes al Gobierno de Fidel, atacaron con mangueras de agua un viejo barco remolcador, que huía de La Habana con 72 personas.

El humilde barco se hundió con un saldo de 41 muertos, de los cuales 10 eran menores de edad. Las 31 personas que sobrevivieron narraron cómo los agentes del Gobierno cubano trataron, infructuosamente, de matarlos para silenciarlos.

Si no es por miedo que Fidel se levantó moribundo de su lecho de enfermo para hablar de impunidad, entonces, sin duda alguna, es que continúa siendo un burro hablando de orejas.
 
Carlos Lopera Pérez 
Tomado de:  El Colombiano


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